El Gobierno de España crea la "Fundación Ciudad de la Energía" por Acuerdo del Consejo de Ministros de 12 mayo de 2006, como fundación pública estatal, con el objetivo de "potenciar el desarrollo económico y social de la comarca del Bierzo", mediante la ejecución de actividades relacionadas con la energía y el medio ambiente.
Las diferentes actividades se estructuran en "programas", cuyos objetivos, líneas de actividad y proyectos son aprobados por el Patronato Rector.
Aunque de diferente naturaleza, los programas de la Fundación poseen una característica común: pretenden buscar soluciones a los problemas energéticos y ambientales que tiene planteados el mundo actual.
Además de ofrecer alternativas a un modelo de desarrollo que concentra el 80% de los recursos económicos y humanos en el 20% del territorio.Desde el punto de vista de la proyección territorial, los programas de la Fundación pueden agruparse en dos grandes epígrafes:
1. Programas internacionales de "Desarrollo de Tecnologías de Uso Limpio del Carbón". Se realizan dentro y fuera de la comarca de El Bierzo, en colaboración con universidades, empresas y centros de investigación, nacionales e internacionales.
2. Programas de Desarrollo Territorial. Su objetivo es determinar los vectores de desarrollo de la comarca y generar iniciativas que lleguen a constituir fuentes de creación de riqueza y empleo. Básicamente, este programa se divide en dos grandes bloques: el primero incluye los proyectos relacionados con el fomento de las tecnologías renovables y la mejora del medio ambiente de la zona. El segundo, agrupa aquellos proyectos que utilizan el conocimiento y la cultura como palancas de transformación económica y social.
Esta vocación de innovación y el convencimiento de la necesidad de cambio, determinan que la Fundación necesite de todos los agentes sociales para poner en marcha y desarrollar sus actividades. Los programas deben ser próximos a la sociedad para quien pretenden ser de utilidad. También deben ser participativos y enriquecerse con las sugerencias y propuestas de las comunidades a las que afectan, y proyectar sobre ellas sus beneficios y resultados.
En todos los casos la Fundación necesita y busca colaboradores. Lo hace en el mundo de la universidad, de la empresa y, por supuesto, de los entes públicos locales y comarcales, que constituyen la llave de acceso al territorio.
La Fundación, en definitiva, quiere ser un centro de generación de conocimiento y desempeñar un papel de vanguardia en la búsqueda de soluciones para los interrogantes tecnológicos, económicos y sociales de las sociedades contemporáneas.




